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| 12/11/07:
SOCIEDAD. |
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APEMIA cuestiona la
postura oficial acerca del pedido de captura a iraníes.
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Después de
un largo año de esfuerzos formales de Estados Unidos
e Israel para acusar a Irán de ser un Estado patrocinador
del terrorismo buscando su aislamiento y condena internacionales,
es el gobierno de Kirchner quien facilitó el triunfo
de esta política al obtener las órdenes de captura
pedidas por INTERPOL contra funcionarios iraníes, en
nombre del supuesto esclarecimiento del ataque a la AMIA.
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| Por:
Agencia Walsh |
Después
de un largo año de esfuerzos formales de Estados Unidos
e Israel para acusar a Irán de ser un Estado patrocinador
del terrorismo buscando su aislamiento y condena internacionales,
es el gobierno de Kirchner quien facilitó el triunfo
de esta política al obtener las órdenes de captura
pedidas por INTERPOL contra funcionarios iraníes, en
nombre del supuesto esclarecimiento del ataque a la AMIA.
A cambio de sostener esta política belicista que
le permite al Estado argentino ocultar sus propias huellas en
este crimen de terrorismo de Estado, el gobierno dijo que obtuvo
el "apoyo internacional a la justicia argentina para ayudarla
a esclarecer este terrible atentado", según dichos
del Canciller Taiana.
Cuando al mismo tiempo el gobierno reconoce que difícilmente
Irán colabore y extradite a sus ex funcionarios, suponer
que este apoyo internacional a las políticas de Bush
y Olmert devendrá en 'un avance' en el esclarecimiento
de la causa AMIA es, sencillamente, un engaño y un nuevo
esfuerzo por manosear la ilusión de familiares y amigos
de las víctimas.
¿Cuál sería tal avance? Sin investigación
en marcha ni acusados por la comisión del atentado, con
un juez (Lijo) que cerró la investigación de las
irregularidades negándose a investigar y procesar a los
responsables políticos del encubrimiento, con el supuesto
autor material muerto y con los supuestos responsables intelectuales
'identificados' pero sin intenciones de venir a declarar, tanto
esfuerzo 'esclarecedor' pone a la causa AMIA más cerca
del archivo que de la búsqueda de la verdad.
¿Y si vinieran a declarar? El dictamen de Nisman
no sirve para condenar a nadie, no ofrece ni una sola prueba
contra ninguno de los imputados. Sus dichos se basan en informes
de inteligencia de la CIA y el Mossad que no se pueden probar.
Si alguno declarara, tendría el mismo destino de Soleimanpour,
o sea, la libertad.
Lo deliberado de esta política de engaños
y manoseos ya fue reconocido por el Director Ejecutivo del Comité
Judío Americano, uno de los principales inspiradores
del gobierno Kirchner en este tema. "Una victoria de la
Argentina en Marrakech no significará necesariamente
arrestos en el corto plazo, pero enviará un mensaje contundente
al mundo", dijo. Entonces no se trata de esclarecer el
atentado, sino de encolumnar a todas las naciones detrás
de las políticas de guerra y agresión usando la
causa AMIA como excusa. "Aún si demora (otros) trece
años, involucra pasos en falso, encubrimiento y comienzos
inconducentes
Argentina merece apoyo absoluto
deberían
seguir su ejemplo", recomendó David Harris.
Después de haber reconocido su responsabilidad
en el encubrimiento agravado del atentado, sin abrir los archivos
secretos, sin haber impulsado una investigación independiente
para determinar responsabilidades propias y ajenas, el Estado
argentino sólo puede presentar como exitosos lo que son
episodios inconducentes, buscando ocultar su verdadera incapacidad
para investigar este atentado del Terrorismo de Estado.
Este es el resultado de apoyar las políticas internacionales
de guerra e invasión de sus socios, buscando presentarse
como beneficiario de la 'solidaridad' de los mismos Estados
que lo ayudaron a mantener el encubrimiento durante 13 años.
Son estos mismos países los que, junto con Argentina
e Irán, se preparan para lograr un acuerdo al "estilo
Lockerbie" que en el pasado las grandes potencias impusieron
a Libia a fuerza de aislamiento y bombardeos. Al igual que entonces,
ahora pretenden que Irán entregue a un país "neutral"
a algún iraní extraditable para imputarle la responsabilidad.
No habrá justicia en el tema AMIA de la mano de
estas políticas de terror de Bush y Olmert, seguidas
a pie juntillas por el matrimonio presidencial. La única
opción conducente es la apertura inmediata de los archivos
secretos y su entrega a una Comisión Investigadora Independiente
del Estado para lograr el juicio y castigo para todos los culpables. |
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